Tijeras Peluquería Canina

Tipos de tijeras

Tijeras de punta redonda, tienen la misma utilidad que las tijeras planas, pero con la diferencia que si cortamos en zonas delicadas, inguinal, línea ventral…, tendremos la confianza de no pinchar al perro en el caso de que éste haga un movimiento brusco.

Tijeras planas, se usan para un corte definido y limpio y hay diferentes tamaños.

Tijeras curvas, se utilizan para dar un efecto curvo en casos como los extremos de las orejas de un caniche o un cocker, también son muy útiles para redondear la cara.

Tijeras de entresacar, son para vaciar y arreglar delicadamente las formas, también se les conoce como tijeras de vaciar o de esculpir, son dentadas y las hay de una o dos caras dentadas.

Tijeras de punta roma, se usan en zonas delicadas, por ejemplo, cuando limpiamos los pelos de los cojinetes plantares, su punta es redondeada para no dañar al animal.

Tijeras de entresacar de una cara, permite el vaciado o reducción parcial del subpelo o pelo secundario. Es el sistema más adecuado para hacer resaltar el colorido y textura de la capa superior.

Tijeras de entresacar de doble cara, reduce la densidad del pelo sin afectar al tamaño del mismo, la forma adecuada de aplicar es mordiendo el pelo por igual en la zona a tratar; los trazos deben ser continuos, y seguidamente se cepillará la zona para observar lo tupido de la capa.

En el uso de las tijeras, ésta se aplican planas con respecto a la posición del corte, da igual si son planas o curvas. Para el recortado, los trazos del corte han de unirse unos con otros al mismo nivel y profundidad, manteniendo las tijeras en la misma posición y avanzando. Podemos ayudarnos de la otra mano, acercándola hacia la zona que se esté trabajando y para no efectuar ningún giro inesperado que se reflejara después en el pelo. Al sujetar la tijera y en el “abre cierra” de la misma, debemos mantener cierta rigidez con la mano para que no se desplace el corte.

Las tijeras son las herramientas más usuales en la peluquería canina, por lo que debemos tener conocimiento y soltura en su manejo, para trabajar con seguridad. Las tijeras las mantendremos a pulso, sin apoyo, lo que necesita un total control del corte y para ello hay primero que saber sujetarlas correctamente con los dedos. Igual de importante es saber abrir y cerrar las tijeras de manera que no se desplacen de su proyección de corte. Además, se controlará perfectamente la longitud de las tijeras, ya que durante su uso se convierten en una prolongación de nuestra mano. Es muy conveniente practicar el máximo posible, por ejemplo, con un papel, observando la dirección de desplazamiento de nuestra mano al cambiar de posición. Hacer unos cortes paralelos y ver si hay cortes desiguales, si es el caso, se tendrá que mantener la mano rígida al abrir y cerrar las tijeras. Sería muy conveniente realizar estas prácticas antes de aplicarlas directamente sobre el perro.

Para usar las tijeras de forma continuada en la apertura y cierre, se hará sólo con el dedo pulgar, con la presión del empuje se catapulta la hoja y la fricción con la hoja estática. Las hojas de las tijeras sobre el pelo atrapan y desplazan el mismo, formando una onda que desaparece al regresar el pelo a su sitio original.